¡Maldita sea ahora la existencia!
Jamás pudiera ter una alegría
Efímeros caminos, nostalgia,
La suerte tiene nueva providencia,
Y cuando se tomase consciencia
De los deseos muertos, triste día,
Ya nada más ahora yo podría
Ni mismo caminar con consistencia,
El odio dominando miserable
En cuanto esa esperanza viene e ya hable
Haré de cada canto más profundo
Detrás del tedio sigo me alumbrando
En un momento raro, manso y blando,
En cuanto de ilusiones hoy me inundo,
Nenhum comentário:
Postar um comentário